BLEY
Por Cristóbal Bley
El despertar de Chihiro
Volver a la desilusión de ese mundo donde todo parece dicho y hecho, donde las ambiciones se basan en un mejor auto o en mayores cantidades de comida, tiene que haber sido igual a cuando despertaba del sueño, ese gran sueño.
Por Cristóbal Bley
Los detalles de Wes
Siempre de traje y muy bien combinado, pareciera que Wes Anderson también vive en una de sus películas. Proyecta una elegancia casual idéntica a la de sus personajes, sabiendo que los detalles hacen toda la diferencia.
Por Cristóbal Bley
Los exitosos fracasos de Charlie Kaufman
A Charlie Kaufman (1958, Nueva York) casi siempre le fue mal en la vida. Su rutina se basó, principalmente, en pasar desapercibido y en tener empleos basura al norte de Estados Unidos.
Por Cristóbal Bley
El maestro es Paul Thomas Anderson
The Master, la última película de Paul Thomas Anderson, fue lo mejor de la Mostra de Venecia. A pesar de que cinco años no pasan en vano, todavía tengo fresco el recuerdo de Petróleo Sangriento, su anterior trabajo.
Por Cristóbal Bley
Lola Versus: los 30 son los nuevos 15
Una vida cómoda, con estética rebelde, pero basada en el consumo responsable. Un paquete bien diseñado que dentro guarda un tremendo vacío.
Por Cristóbal Bley
Me gusta mirar por la ventana
Me gusta mirar por la ventana, y ver las vidas normales de tantas personas tan distintas, aunque también tan iguales a la mía y a las de todos
Por Cristóbal Bley
Batman es de derecha (y otras opiniones)
Batman es de derecha. Por lo menos, el Batman este que filmó Christopher Nolan. Un héroe honesto, bien intencionado, de una ética inquebrantable, pero completamente liberal y conservador.
Por Cristóbal Bley
SANFIC 2012: Pérez y Cuentos sobre el Futuro.
La película chilena que ganó este Sanfic fue el documental Cuentos sobre el Futuro de Pachi Bustos. Después de verla, es fácil concluir por qué triunfó ella y no las demás.
Por Cristóbal Bley
Tomás: nuestro Man on Wire
Un chileno que quiso ser gimnasta olímpico y pelear por una medalla es, para cualquiera de nosotros, un demente. Y no tanto por la gimnasia ni por las olimpiadas, sino porque es alguien que tiene un sueño y va a darlo todo por cumplirlo.










