junio 30, 2012

Artículo parte de las sección: Circuito, Latam

FIDOCS 2012: Hardcore. La revolución inconclusa

Escrito por

Etiquetas: , ,

 
Competencia Nacional
Director: Susana Díaz
Año: 2011

 
Algo muy cierto decía Chuck Palahniuk en el Club de la Pelea: no se puede confiar en esos hombres que no necesiten con urgencia una forma de canalizar, de exteriorizar, de botar su ira, sus problemas del día a día, sus demonios internos. Todos tenemos -¿necesitamos?- una vía de escape: algunos van al estadio todos los fines de semana y dejan los pulmones en la graderías; otros corren o bicicletean por la mañana o por la noche, sumando kilómetros y kilómetros como escapando de una gran peste que avanza sin parar; también hay los que entran en trance bailando al compás de música electrónica como en la súper fiesta rave de Matrix Reloaded. Y están los que rockean. Los que sacuden la cabeza de arriba a abajo, cada vez con más fuerza; los que no se asquean con el sudor o saliva de otros; los valientes que entran voluntariamente en un circulo de patadas voladoras y combos anónimos, para salir carcajeando, expectantes por saber cuál será el siguiente tema.
 
Hardcore. La revolución inconclusa, segundo documental de Susana Díaz (Supersordo. Historia y geografía de un ruido) -presente en nuestra Competencia Online– habla de lo anterior. Estamos en los últimos años de la década del 90. El movimiento musical conocido como el Hardcore está más fuerte que nunca. Se trata de distintas bandas medias punks medias rockeras que tienen en común el fuerte descontento que sienten frente a todo: la realidad, el sistema, la sociedad. Están apestados, pero la mayoría de ellos no llega a ser completamente anárquicos, todo lo contrario, al escucharlos hablar hoy se percibe un grupo de músicos y artistas que fue y sigue siendo consecuente con una manera de ver la vida que difiere del resto. “Yo no me llevaba bien ni con la gente del colegio ni con la de la universidad. Era en estas tocatas donde más a gusto me sentía y donde podía ser yo mismo”, dice uno de los chicos, recordando su juventud sin pena ni angustia barata. Simplemente recordando.
 
Aunque leve y poco definida, se percibe cierto tipo de ideología que de alguna manera le dio forma a toda esta escena musical de fines de siglo. Susana Díaz se sienta a conversar con cantantes, guitarristas, bajistas, bateros, fotógrafos, público asistente y bandas completas, todos testigos y protagonistas de un movimiento que se apagó rápido, pero que no por eso fue menos importante. Intercalando testimonios, fotografías, videos de archivo realizados en atiborradas tocatas jadeantes, tanto caóticas como liberadoras, casi todo en un impávido blanco y negro, nos volvemos testigos de algo que fue poco conocido y quizás despreciado en sus tiempos: el nacimiento, auge y caída del Hardcore chileno, con sus respectivos locales, sus discos precarios en cassette, sus flyers, tocatas y hasta sellos. Un grupo de jóvenes de distintos barrios, con distintas historias y realidades de vida, que buscando como desahogarse, como liberar a sus demonios, lograron -estando unidos por un tiempo- crear un mundo nuevo que fue varonil, tosco y salvaje, sin dejar de ser frágil, bello y hasta poético.
 
Hardcore es una película que te hará levantar del sillón y volver sacudir la cabeza como cuando tenías el pelo largo.
 

  • Felipe Garrido

    se ve excelente, pero quisiera saber donde se estara presentando actualmente o donde podria conseguirlo, gracias.

  • Jorge Martinez

    Buenissima la pelicula, se ve autentica se siente un poco la rabia los personajes no son actuados , increible el aporte a la autogestion entre la anarquia

    Saludos cinepatas desde puerto montt

ARTÍCULOS RELACIONADOS