Inedit 2012: Tropicalia

Escrito por 10 octubre 2012

Esta es una película la vimos en Valdivia 2012, pero se encuentra actualmente en la cartelera de Inedit 2012.

Vivir en un país diferente al donde uno nació no es fácil. Si cambiarse de casa es una experiencia traumática por el nivel de cambio que exige, imaginen lo que es cambiarse de país. Debes dejar todo lo que tienes atrás, y lanzarte a la experiencia de un lugar completamente nuevo. Actualmente, irse tiende a ser una opción de vida, pero nunca debemos olvidar que miles de personas, obligados, han debido abandonar sus países. A muchas personas en este loco mundo los han echado de sus países y les han dicho: no puedes vivir aquí.

Eso es una experiencia que te define, te cambia. Cambiarse de país es algo grande, algo que no le pasa a tanta gente, pero le pasa a más gente de la que uno llegaría a creer. Al fin y al cabo, los “país-cambiados” no tienen una bandera o polera que los indique. Esta condición es algo más o menos íntimo, para lo cual debes intercambiar más de tres frases para saberlo.

Los “país-cambiados” son un tipo de personas, y me he dado cuenta que los que me caen bien al tiro tienden a ser de este grupo. Quizás porque los que han vivido en otros países tienden a ser más interesantes, sencillamente porque viajar te permite ampliar tus propias perspectivas. O quizás porque soy uno de ellos, entonces se genera una atracción mutua natural, irresistible en algunos casos. A algunos les cambian ciertas costumbres, a los más raros los acentos se empiezan a mezclar y se nota, “hai cachado que ése gallo/galla habla como… raro.” A la mayoría de los chilenos que conozco eso les desagrada, pero debo confesar que es algo natural, no planificado. Genuinamente se empiezan a incorporar nuevas palabras que expresan mejor, o más rápido lo que uno quiere decir.

Durante la última noche del pasado FICValdivia 2012 había una función de Tropicália, documental sobre el movimiento cultural brasilero que partió a mediados de los años 60. Los representantes más reconocibles son Caetano Veloso y su hermana Maria Bethânia, Gilberto Gil, Jorge Ben Jor, Gal Costa y Os Mutantes. En esa época la única manera de ver música que no fuera en vivo era a través de la televisión. Había en Brasil Festivales de música donde jóvenes grupos musicales competían por premios, pero sobretodo querían mostrar sus creaciones a todo el país. Hasta que sucede un golpe militar en Brasil y muchos de los tropicalistas son enviados al exilio.

Escuchar música es una experiencia que emociona. Si es de la época en que creciste, más aún. Y si eres un “país-cambiado”, es volver a ese país donde ya no vives, el cual crees que conoces, pero que en rigor es un bello recuerdo de tu propia infancia. Escuchar las canciones de tu vida, y más encima en el cine, fácilmente se transforma en uno de los mejores momentos de tu semana. Creo que es por eso que durante los 94 min de Tropicália lloré sin parar, pura emoción. Un broche de oro acorde a lo inolvidable y marcante que fue para algunos este FICValdivia 2012. ¡Vivan los Festivales de cine, viva Valdivia!

Trailer :: Tropicália from BossaNovaFilms on Vimeo.

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