Valdivia 2012: Invisible
“Una película de vampiros, una película de amor, un musical”, ¿Nadie dice otra cosa respecto de la película?. La estrategia de referirse a ella a través de una reseña “sugerente” y “ambigua” a mí me creó expectativas, pero ahí se quedaron, en esa reseña engañosa, y fue peor. Después me di cuenta, de que más que una decisión creativa, era la manera ingeniosa de referirse a una película que es básicamente, su buena estrategia conceptual.
La primera película de Víctor Iriarte, fue la primera que yo vi en el festival. Lo mejor de esa situación, es que aún no has comenzado a sentir que el tiempo pasa demasiado lento, y que las películas son muy largas. Y aunque esta es una película corta, me pareció eterna.
Esta es una película que sugiere una narración imaginaria, y se sirve de la música para crear imágenes y manipular emociones.
Cuadros de texto de larga duración son contrapuestos con secuencias de una mujer que experimenta con instrumentos musicales. La voz en off masculina y el texto le hablan a ella y narran los episodios de un pasado común, que constituirá una película. Entonces, los textos van acompañándose de música, y vemos a la mujer componerla.
Si tengo que rescatar algo de esta película, lamentablemente no se refiere ni al cuidado de los detalles técnicos, ni a la profundidad de su propuesta cinematográfica. Más bien parece un muy buen ejercicio de conceptos, en donde los elementos semánticos de imagen más texto se articulan como un mosaico de significados que deben ser compuestos en la mente del espectador.
Amo la austeridad de los relatos. Me gustan los silencios y las sugerencias que producen desenlaces, en donde se devela ese encanto de seguir soñando con una escena, un guiño, o incluso algo que puede ser un descuido. Aquí finalmente ganó lo plano, y sin temor a equivocarme, creo que al realizador le falto atreverse a proponer lo que realmente quería decir, con otros elementos que no fueran el atosigamiento de significantes que no dan cuenta del verdadero espacio que nos permite soñar el cine, para sugerirnos que hay un mundo amplio psicológico o mental.
Yo no llegué a compenetrarme con la historia, pero el recurso del texto como generador de imágenes funcionaba. Y funcionaba tanto que me pasé la mayor parte del tiempo reemplazando los textos por mis propias conversaciones y cartas de amor.



4 comentarios
mucha palabra para decir muy poco
te tragaste un diccionario?
buena critica, me quedo clarita quiero verla ahora!
por qué todo el mundo la anda comentando esta crítica?. No la encuentro tan buena, es como si quisiera hablar de su vida más que de la película.
Esta bien loco, es verdad que en el ficv abundan pretensiones en las reseñas y resultados fomeques (y largos) en la pantalla.