Gótico anónimo

Escrito por 29 agosto 2012

Todas las historias cuentan lo mismo,
el secreto, me dijo un profesor, está en esconder la fuente.

Fui a ver Batman hace un par de semanas, escribí algunas cosas que no me gustaron, y las deje ir.

Hace algunos otros días vi La última tentación de Cristo. Gran Scorsese, Gran.
Para nada pretendo hacer ningún tipo de comparación. Ni analogía. Solamente son ideas que vienen y se van en madrugadas de insomnio, en tiempos de cambio, en tiempos de crisis, en tiempos violentos. ¿Será que siempre los tiempos fueron violentos?

Se repiten las historias, las formas, las estructuras.
La lucha del hombre por el hombre siempre fue la misma,
del mundo por sus mundos.

Todo lo que sabemos, lo sabemos por y para nosotros, para rescatarnos de nosotros mismos, para salvarnos de las garras de lo que somos y lo que fuimos, que al final, es la misma cosa.

Nos llenamos de ficciones que hablan de cómo somos, y por qué.
La moral, lo real, la justicia, la verdad.
Palabrería gastada. Aburrida. Repetida. Pero funciona, ¿por qué funciona?
siempre son las mismas preguntas y siempre son las mismas respuestas.
Se repiten las historias. Y todo se vuelve cine.

Ahora resulta que en las películas de súper héroes nos identificamos con el villano, es que lo que pasa es que quizá los patrones se repiten por mala costumbre, y nunca quisimos ser héroes de nada. Ni siquiera de nosotros mismos.
Pero lo somos. Y Nadie se hace cargo.
Y aunque algunos lo lamentan, otros rezan para que no sea así.
Ser humano creador, ser humano culpable y responsable.
Todas las culturas parecen distintas, pero son parecidas. Así cómo las historias.
Quizá era solo el villano el que nos podía salvar.
Por que todos quisimos ser héroes, pero no nos resultó.

Nunca existió el silencio. Nos llenamos de pensamientos, nos llenamos de ideas.
Buenas y malas ideas. Se me olvidan las diferencias, ¿será que están sujetas a un cuerpo en un momento y en un lugar? Como una coordenada de espacio y tiempo que permanece en un segundo, y luego desaparece para que alguien la cuente.
Y solo así, exista. A todos nos contaron mitos, a todos nos contaron historias.
Y a todos nos gusta escucharlas. O inventarlas. Para eso somos.
Solo así permanecemos en nuestra propia historia.

La caverna de Platón. El camino del héroe. El gran elegido.
¿Será que la última tentación de Cristo fue no serlo?
¿será que la última de Batman fue ser un hombre normal?
Al final no importa: el héroe siempre debe ascender. La regla es regla.

Quien habla de valentía. Quién habla de instinto. Quién dice que los antiguos tenían razón. Mentira por mentira resulta verdad. Palabra por palabra. Las luchas se repiten, los pueblos, la comunidad, los hippies, los anarquistas, los empresarios, los policías, los encapuchados, los silenciosos, los mentirosos todos, los presidentes. La naturaleza se vuelve ciudad, y la ciudad naturaleza solo por existir mucho tiempo.
¿Será que siempre estuvimos equivocados?

Aprendí a creer solo en mí, en mi mamá, en mi hermano, en mi papá.
No me gustan los murciélagos, me dan asco. O me dan miedo.

2 comentarios

  • luis diaz - 30 agosto, 2012

    Amo a Batman, peor me gusto mucho el texto… la ciudad se vuelve naturaleza… el caos también… podríamos ser héroes, por una vez…
    pero no nos dió la altura

  • Alejandra - 8 octubre, 2012

    En Batman nos identificamos con el villano, porque Batman está con lo poderosos e intenta preservar el status quo, en cambio los villanos son incorruptibles y rechazan el capitalismo desaforado (TDKR). Y además, quien no está loco? (TDK).

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