FIDOCS 2012: Población obrera
Competencia Nacional
Director: Rodrigo Fernández
País: Chile
Año: 2011
En países como Canadá, Suiza o Dinamarca seguramente no debe ser así, pero en Chile la cosa es distinta. Acá es imposible no pensar que, tarde o temprano, alguien te va a perjudicar. En Chile somos desconfiados por naturaleza. No le creemos nada al vecino, menos al gobierno de turno, con suerte a algunos amigos o familiares. Pero hasta ahí llegamos. Vivimos en la cultura de la desconfianza. Entonces, ¿qué pasaría si alguien viene a decirte que tienes que dejar tu casa porque la van a reparar, la van a remodelar, la van dejar como nueva sin que tu hagas o pagues algo, pero mientras tanto te tienes que ir a otro lugar como por dos años hasta que terminen todo?
A las 34 familias de la Población Obrera de La Unión, en el Cerro Cordillera de Valparaíso, les ofrecieron esto. Remodelarles el gran edificio donde han vivido desde el origen de los tiempos. En este documental de Rodrigo Fernández podemos ver mediante testimonios de todos los habitantes de la población -intercalados con imágenes de A Valparaíso (1963) de Joris Ivens- todo un proceso de cambio, conjeturas y preocupaciones por parte de una comunidad que nunca tiene certeza de lo que pasará con sus casas. Al mismo tiempo vamos conociendo parte importante de la(s) historia(s) de este monumento social de 3 pisos, gatos dormilones e imponente figura. Sabemos por ejemplo que en un principio no habían baños y cada inquilino tenía su tarrito personal; o que al interior a veces se vendían drogas; que han habido peleas emblemáticas entre vecinas y que una vez hasta hubo un asesinato.
Mientras el edificio es abandonado, destruido y luego reparado, se escuchan las voces de sus ocupantes relatar sus vidas como si fueran viejos fantasmas que recorren los pasillos, recordando un pasado que fue mejor.
Hay una cierta poética en la estética, la puesta en escena y los movimientos de cámara. El retrato de colores, testimonios, ruinas y escombros está cuidadosamente realizado. Ningún detalle está dejado de lado en el relato y eso se agradece. Este es un documental que se nota que fue realizado con cariño. Con amor por la historia y sus protagonistas, el mismo cariño que se tienen estas personas que se han acompañado todas sus vidas, que se echan de menos cuando no se ven, que se prestan sillas y cucharas cuando las necesitan, que se ayudan cuando hay que celebrar cumpleaños, que nunca dejan al muerto solo cuando hay que velarlo. Un cariño que crece cuando la desconfianza se vuelve absurda e insensata.



1 comentario
No estoy de acuerdo de esta especie de “naturalizacion” de la desconfianza, como si viniera de forma determinada. Para contextualizar bien esto hay que tener claro algunos conceptos historicos. Valparaiso como todos los centros portuarios en latinoamerica opero fuertemente un discurso (por parte de las elites dirigentes) positivista, que liga de manera inserta y determinada otorgandole un grado delictivo y mas sinonimos de maldad,caracterizo y generalizo valores que no son propios del sector popular. Esta segregacion discursiva,politica y urbana, es parte de una “costruccion” que con el pasar del tiempo se va incorporando como propio del sector popular, dicho coloquialmente de tantas veces que te “imponen” un calificativo terminas creyendolo y actuando como tal.