Cine de Domingo: My Bodyguard
Antes de que el bullying fuera un delito, en mi colegio los alumnos más débiles recibían palizas de verdad a diario. Apenas llegaban les pegábamos, por diversión, y porque si no le pegabas a alguien, entonces alguien te pegaría a ti. En un colegio de hombres dirigido por sacerdotes españoles, la ley de la fuerza se imponía.
Pero no sólo eran palizas, también había insultos y burlas. Uno de mis compañeros de clase, apodado Piraña, de quien nos burlábamos porque vivía en el Centro de Lima, donde vive gente pobre y no familias de clase media como las que matriculaban a sus hijos en el colegio, acabó fugándose de su casa para formar parte de una pandilla de niños de la calle. Pirañas, así se les llamaba a estos niños, que atacaban en grupo a los transeúntes del Centro y les rompían la ropa. Sullón, otro compañero, tenía acné en las mejillas, pero eso era poco comparado con la fealdad de su rostro. No tenía un apodo definido, los que usábamos para fastidiarlo apuntaban a su aspecto de cavernícola. Un día dejó de venir a clase y pensamos que estaba enfermo. Pasado un mes nos enteramos que su padre lo dejaba a una calle del colegio, él esperaba a que se fuera y entonces empezaba su recorrido errante por la ciudad hasta que era hora de volver a casa.
Otros compañeros resistieron.
Y no fue gracias a un guardaespaldas como el que contrata Clifford Peache (Chris Makepeace) en la película homónima que dirigió Tony Bill el año 1980. En My Bodyguard, Clifford es el chico nuevo de su clase y sufre la matonería de la pandilla de Moody (Matt Dillon). Clifford vive en el hotel que su padre administra, y donde además vive su abuela, interpretada por Ruth Gordon, ganadora de un Oscar a mejor actriz secundaria por Rosemary’s Baby. Los tres forman una familia excéntrica, cada uno con sus manías, características que los convierten en entrañables. Clifford se dedica a espiar a sus vecinos gracias a un telescopio, detalle del que no estaba muy seguro pues se trata de una película que no veo hace mucho, pero que en mi infancia veía cada domingo. Porque antes, las películas de los domingos, las ponían todos los fines de semana. Y nadie se quejaba en mi casa. Nos gustaba que así fuera.
El guardaespaldas es Adam Baldwin, actor que interpretaría unos años más tarde a Animal Mother en Full Metal Jacket.
No es mi intención explicar la relación entre el protegido y el protector. Lo que pretendo es que revisen esta película, donde hay violencia, pero también ternura y amistad. Es una película con un tono edificante, que sin embargo no me salvó de querer parecerme más a un matón que a un guardaespaldas en el colegio.
Que nos perdone Sullón, donde quiera que esté.



3 comentarios
Pues una de nuestras favoritas de lejos. Pero como que antes eramos mas honestos, nos deciamos las cosas frente a frente, sin pelos en la lengua, ahora no se le puede si guiñar el ojo a alguien.
Pues una de nuestras favoritas de lejos. Pero como que antes eramos mas honestos, nos deciamos las cosas frente a frente, sin pelos en la lengua, ahora no se le puede ni guiñar el ojo a alguien.
Nada mejor que terminar un domingo acostada, con un tecito de limón y admirando una de esas películas, que aunque pasen los años, ellas no pasan. No sé si la tienen acá en el sitio, pero en caso de que no, la buscaré para verla de inmediato. Se me había olvidado lo mucho que me gustó la primera vez que la vi.
Cariños!