Drive: al ritmo de los beats de los 80´

Escrito por 4 mayo 2012

Opening credits: Suenan los beats ochenteros de Kavinsky con Nightcall. Ryan Gosling conduce de noche; al fondo los edificios y las luces se confunden con letreros rosa que anuncian al elenco… La estética combinada de Taxi Driver y Grease me indican que Drive es una película diferente.

El director danés Nicolas Winding Refn presenta una obra agresiva y dulce a la vez, vulnerable y violenta. La dulzura de la actriz británica Carey Mulligan, quien interpreta a una mujer cotidiana, se conjuga perfectamente con las primeras escenas de disparos y sangre explícita de las que Drive no sale muy bien librado. Alguna vez escuché: “todo héroe tiene algo de payaso” y esa parece ser la razón por la que el papel de Gosling hace un click directo con la audiencia. Sus ingenuas acciones, una tras otra le van dando un aire de heroísmo acentuado por su deseo de defender a la inocente Irene.

Drive es la película más feroz que he visto en mucho tiempo, y aunque en general suelo huir de ese tipo de cine, todavía estaba hipnotizada por la sonrisa de Gosling en Blue Valentine. Pero tranquilos, no hubo decepción. Cada detalle, cada chaqueta de cuero rasgada, cada golpe en parqueaderos y ascensores, cada ataque del villano (Albert Brooks) a nuestro héroe con chaqueta con de escorpión, es justificado.

Los efectos de sonido y sobre todo la banda sonora acompasan el ritmo de la historia. Para los amantes del electro oscuro del Depeche Mode de los 80´, se encontrarán con verdaderas piezas musicales de College, Kavinsky, Desire y Electric youth.

Al final cuando salí del cine obtuve un cóctel de sonidos e imágenes en la cabeza, una de las mejores escenas de un beso en el ascensor, una menú de canciones para descargar y uno de mis mejores consejos para una chica. Si quieren ver un película de cine negro, vayan con su novio, pololo o free, y así podrán agarrarlo bien fuerte del brazo o taparse los ojos con su camisa.

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2 comentarios

  • Renato León - 9 mayo, 2012

    “Drive” es una de las mejores películas que se ha podido ver este año. Confirma que Ryan Gosling es uno de los mejores actores contemporaneos. En particular, la mejor escena es cuando se van a ese río, en el carro, mientras se aprovecha la luz natural, mostrando´, también, los pasos de Gosling cargando al niño de una forma muy paternal. Gran película.
    Saludos desde Perú.

  • pelado - 3 marzo, 2013

    “Drive” es una película sensacional, adjetivo que proviene o tal vez nace del término sensación, con todos los atributos que esta mágica palabra lleva implícitos. Es rotunda y profunda pero tiende al milagro de la simplificación , como su titulo, pues no es sólo una película que nos enseñe las variantes semánticas ni el abanico de analogías conceptuales que puede implicar una palabra como “conducción”, es mucho más que eso. Sea como fuere, el arte de hacer simple lo enorme siempre fue una cualidad de ganadores, no siendo necesariamente conocedores del éxito. Digo esto porque desconozco si por estas latitudes una película como Drive cuyo lema de construcción es “menos es más”, tendrá éxito o no, algo verdaderamente secundario viendo como en ella el arte se domina y entran en juego… las sensaciones.

    La pausa, la quietud, el ritmo y el brillo que le dan textura a esta película, quizás sean iguales o más importantes que el actor protagonista, Ryan Gosling, el que permanentemente nos evoca con su economía de gestos y diálogos a los clásicos de este género actoral,Bronson,Lee Marvin,Van Cleef, Marlon Brando y otros del cine negro. Es la luz la que empapa todo, inquietantes luces y sombras, el tratamiento de cada reflejo, buscado y provocado técnicamente o tal vez regalado azarosa y milagrosamente por fisuras escenográficas

    Detrás de esta pausa y lentitud anacrónica por la que transita esta trama sin época ni tiempo, se esconde bajo la sábana un nervio y una tensión que en cuanto lo percibas te mantendrá inquieto e hipnotizado. Incluso puede que tu corazón y tu pulso se aceleren. Una amenaza se oculta bajo el follaje. Es como un permanente entre líneas un segundo guion que intenta entrar, a como dé lugar, en lo que estamos viendo concretamente en la pantalla y que no da un segundo de tregua. Por momentos el suspense del que alardeaba Alfred nos gobierna. Pero una vez que este ha tocado techo llega la calma y las imágenes cinéticas empiezan a sosegarse como una fiera felina que se auto controla bajando sus latidos y su respiración agitada, pero que se sabe salvaje e indómita, y que no podrá revelarse, mientras transcurre la película, ante su misteriosa e impredecible naturaleza.

    La otra cara de la moneda es una historia de amor silente, de miradas de reojo y calladas. Un encuentro enmarcado por una urbe sucia y asfaltada sin piedad, donde un pequeño y contaminado riachuelo es una joya extinta y valiosa para los ojos de un niño. Dos almas que previamente algo buscaban, sin necesidad de saber qué, pero que simplemente y sin motivo aparente se encuentran. Encuentros de tacto fino y suave, penetrados por los millones de matices que la luz cinematográfica del sol de aquel día envía añadiendo nuevas tonalidades al verde, al rojo o al azul de sus vestimentas. Amor sin sexo y sincero de dos seres de sentimientos humildes pero que son arrastrados por la motivación hipócrita de no querer verse en el espejo roto del amor imposible y el sino trágico y castigador de intentar burlar al destino y traicionar a los dioses que gobiernan su miserable entorno.

    Finalmente, las ocasiones en que el director de esta gran película Nicolas Winding Refn arroja la moneda al aire y esta cae de canto y rueda por algunos segundos por el asfalto, nos ayuda a recuperarnos de cada golpe silencioso, ciego, sangriento y descarnado que nos propina, se agradece este acto piadoso de su parte. También puede ocurrir que a pesar de esos leves descansos que te brinda la película Drive, acabes a pocos segundos del the end, noqueado, apuñalado y triste al corroborar junto al protagonista que al final de la carretera y conduciendo a 150 km.ph, solo hay dos opciones, que el escorpión que llevas de copiloto no resista mas y clave su aguijón en tu cuello o bien que el túnel que se acerca puede carecer de salida y luz.

    Pdta.: Disfruten, olvídense del tiempo y revisen los frenos del auto..

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