Cine y DD.HH. San Sebastián 2012: Hijos de las Nubes, La Última Colonia
CONFLICTO DE INTERESES
Que a nadie le importa un comino el destino del pueblo saharaui no es ningún decubrimiento. El abandono español en 1975 (el Sáhara era la provincia número 53 del reino de España), la expropiación por parte de Marruecos contra la voluntad de los nativos, y el siguiente maneje de Estados Unidos y Francia para esquivar toda ética en pos de intereses económicos, son las muestras más concretas de este desinterés que ha devenido en una guerra latente que a los responsables de provocarla tampoco les interesa evitar.
En los últimos años el cine español se ha acercado al problema saharaui, quizás haciéndose cargo de una responsabilidad que los líderes políticos no adquieren ni pretenden adquirir, al menos por el momento. Ejemplos de esto son “El maestro saharaui”, de Nicolás Muñoz, “Wilaya” de Pedro Pérez Rosado, el cortometraje “Carta a Sasha”, de Javier Reverte y Andoni Jaén Pedrero, y la reciente “Hijos de las Nubes. La Última Colonia”, de Alvaro Longoria, galardonada con la Camelia Blanca en la novena edición del Festival de Cine del Sahara (FiSahara).
Protagonizada y producida por Javier Bardem y narrada por Elena Anaya, “Hijos de las Nubes. La Última Colonia” examina con rigurosidad clínica la actual situación política del norte de África, puntualizando en el silencio, los errores y la falta de escrúpulos de las grandes potencias mundiales, únicos responsables de una situación que lleva sin resolverse más de treinta y cinco años, tiempo durante el cual el pueblo saharaui ha luchado por recuperar la dignidad que le ha sido arrebatada.
En formato documental y entrelazando entrevistas y material de archivo, la película recorre primero el pasado del Sahara Occidental para que conozcamos qué y quiénes han causado esta urgencia humanitaria y cómo lo han hecho. La cámara acompaña a Bardem por las arenas del campo de refugiados en donde malviven doscientos mil saharauis. Los entrevistados denuncian su abandono y proclaman su intención de preservar su identidad hasta las últimas consecuencias. “Allí no hay misiones de paz exceptuando a la ONU, aunque esta organización no supervisa los Derechos Humanos”, explicó Alvaro Longoria en rueda de prensa luego del pase oficial del film en el X Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián. “Los más jóvenes están dispuestos a morir si es necesario. La lucha de las mujeres pasa por sabér qué le darán de comer a sus hijos cada día. La dignidad del pueblo saharaui es mucho más grande que todos los intereses de los países que se niegan a resolver el conflicto”.
En el año 2000, Naciones Unidas organizó un plan de paz en el que se acordó realizar un referéndum para decidir el futuro del territorio saharaui. Pero a más de una década de aquel acuerdo, el referéndum aún no se ha producido debido a los intereses políticos y económicos de Estados Unidos y las potencias europeas. Mientras tanto los saharauis sufren toda clase de abusos bajo la ocupación marroquí y otros padecen incontables miserias en los campos de refugiados de Argelia, esperando poder regresar a su tierra.
El compromiso del actor Javier Bardem con esta causa no es nuevo. En 2008 ya había visitado los campos de refugiados. Desde entonces se convirtió en uno de los activistas más involucrados en la problemática saharaui. En “Hijos de las Nubes. La Última Colonia” Bardem eleva la denuncia a las altas esferas de la política internacional, y lo hace de una manera notable, explorando en las entrañas de la política colonialista y en su brutal resultado.



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