BAFICI 2012: Tomboy

Escrito por 19 abril 2012

Competencia Internacional
Dirección: Céline Sciamma
Año: 2011

La familia de Laure se acaba de mudar a una nueva casa. Es verano, la madre está embarazada, el padre trabaja, la hermana pequeña, Jeanne, juega. Laure mira por el balcón, está aburrida. El condominio está lleno de niños con los cuales jugar. Todos tienen casi la misma edad, entre 8 y 12. Laure quiere pertenecer a la pandilla, quiere acompañarlos a jugar en ese bosque que hay cerca. Entonces baja, se le acerca Lisa, un niña como ella, casi de la misma edad. Lisa le dice que los demás ya se fueron, pero que si quiere, ella se los presenta.

-¿Cómo te llamas? -Le pregunta Lisa.

Laure la mira, se toma su tiempo. Entonces decide cruzar el umbral.

- Me llamo Mikaël.

No van ni 10 minutos de película y Laure se transforma en “el niño nuevo” de la pandilla.

Laure es niña. Es una niña linda, pero también podría ser un niño lindo. Tiene ese aspecto ambiguo, medio andrógino que algunos niños rubios tienen cuando chicos. Se parece mucho a River Phoenix. También me recordó a Di Caprio cuando pequeño. Sin ir más lejos, si recuerdan la banda Hanson, saben a lo que me refiero. Rubios y carilindos, parecen chicas, no obstante a todas las chicas les gustan. Esta es la historia de lo mismo, pero al revés. Una niña muy poco femenina, de plano marimacha, que se hace pasar por un niño, por un carilindo. Laure/Mikaël jugará fútbol, escupirá, peleará a combo limpio con otros niños, se bañará en la alberca sin la parte de arriba. Incluso será objeto de las miradas lascivas de la precoz Lisa.

Tomboy es de las mejores películas que he visto en esta edición del BAFICI, es más, es una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Te transporta a los tiempos en que uno era niño, cuando no existía el pudor, cuando los juegos más simples eran los más entretenidos y lo más caóticos, cuando jugar era lo más importante. Cuando tu hermano era tú único cómplice, tu aliado y tus padres el mejor consuelo, a los que siempre obedecías a pie juntillas. La edad previa a la pubertad. Cuando aún eras un niño y todo estaba bien con todo.

Pero así como está la inocencia y la delicadeza propia de aquella edad, Tomboy también tantea los límites y las razones de por qué Laure hace lo que hace. Dudo mucho que Laure termine como Hilary Swank en Boys Don’t Cry. Para nada. Tampoco queda muy claro si Laure quiere ser un niño, si le gustan las niñas o si simplemente fue una travesura que se le escapó de las manos. Una mentirita, pues a esa edad, jugar a mentir es entretenido. Saber algo que el otro no sabe y reírse de ello, tener un secreto. A fin de cuentas, tampoco es tan importante, los niños de esa edad no son tan diferentes los hombres de las mujeres, simplemente son niños.

Nota aparte para Jeanne, la hermana pequeña de Laure, que se robará sus corazones. Desde La Pivellina que no veía en cine a una nena (como dicen ustedes) tan encantadora.

3 comentarios

  • Silvio - 19 abril, 2012

    ¡qué suerte que pudieron ver esta peli en el cine!

  • Alejandra - 12 junio, 2012

    Una muy buena película, pequeña pero buena.
    Da para pensar sobre los roles y las construcciones de género.

  • Vale - 7 agosto, 2012

    Me recuerda a El último verano de la boyita.

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