BAFICI 2012: Al Cielo

Escrito por 17 abril 2012

Competencia Oficial Argentina
Dirección: Diego Prado
Año: 2012

Andrés es un chico joven de La Plata. Vive con su madre, una señora cariñosa, que lo quiere y se preocupa por él; su padre, un tipo algo callado, pero bueno; su hermano pequeño, al que le gusta esconderse y asustar; y su abuela, que está vieja, y ya no entiende lo que pasa a su alrededor. Andrés, que no debe tener más de quince años, es un rockero más bien reflexivo. Le gusta la música de una banda de punk de la que -al comienzo de la película- nos enteramos su líder ha muerto. Se habla de suicidio, de sobredosis, de accidente. No sabemos. Al mismo tiempo que vemos y escuchamos por la radio las repercusiones de la muerte del ídolo, conocemos el trabajo de Andrés. Disfrazado de empanada reparte volantes; conocemos a su amigo del colegio, que no lo toma mucho en cuenta, y nos sorprendemos cuando su madre le insiste con que vaya a la iglesia, y él accede.

En la iglesia ingresa a un grupo de jóvenes que se junta a discutir sobre la felicidad, la paz, las drogas. Él no participa mucho. Comienza a ir a las misas, le hablan de Jesús, pero pareciera que él está más interesado en el ídolo rock que en el hijo de Dios, aunque tampoco se muestra tan interesado por ninguno de los dos en especial. A Andrés sólo le importa la música, el punk, el rock. Es por eso que cuando descubre que en el recinto donde se juntan a debatir sobre felicidad, paz y drogas, donde hacen fiestas de disfraces libres de alcohol, donde celebran cumpleaños, practica una banda, una buena banda, una banda que suena similar a la del desaparecido ídolo, cada vez que puede se escapará para verlos tocar.

Al Cielo, la ópera prima de Diego Prado, escrita por María Eugenia Cortagerena, nos muestra un nuevo cine sobre adolescentes que buscan y que se buscan, pero está lejos de ser la típica película del chico perdido que vaga por la ciudad tratando de saber quién es. Prado y Cortarajena, le dan otro cariz al existencialismo cinematográfico que tan de moda se ha puesto en los realizadores jóvenes y en los no tanto, y eso hace que Al Cielo tenga un hálito de aire fresco que pocas películas de este BAFICI 2012 logran tener.

Al Cielo es real, es cercana. Es invasiva y curiosa (la cámara sigue a Andrés todo el tiempo) pero no te incomoda. Hay pocos planos abiertos, siempre estamos encima y uno termina sintiéndose amigo del chico, que está interpretado formidablemente por Enrique Lunazzi. Esta película te toma desprevenido, dando un giro que uno no veía venir, de pronto se transforma un linda historia de amor. De esas que surgen en los rincones menos esperados, en lugares más bien opuestos, donde quizás esté prohibido, cuando en realidad no tendría por qué. Es como lo que les dice el padre del fallecido rockero a los seguidores que lloran a su hijo: “Todos somos duros por fuera, pero suaves por dentro”. O algo así.

1 comentario

  • Marcela - 19 abril, 2012

    Adhiero, una peli, con un plano corto sostenido, que permite un cuerpo a cuerpo con el sentir permanente del protagonista.

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