76-89-03: Todo sea por Wanda

Escrito por 5 marzo 2012

La distancia entre sueño y pesadilla se acorta cuando la persecución de un anhelo comienza a pasarnos factura. Y quizás no hagan falta mayores frustraciones para argumentar una buena historia; al menos eso es lo que entendieron Favio Nardini y Christian Bernard cuando decidieron rodar 76 89 03, provocadora e irreverente película argentina que en 2000 fue ignorada por gran parte de la crítica especializada, pero que sin embargo hoy ocupa un espacio preferencial entre las realizaciones más originales del cine latinoamericano de los últimos tiempos.

En el engranaje que conocemos como Nuevo Cine Argentino, y en el que destacan creadores y creaciones de prestigio, la película de Nardini y Bernard funciona como ente desequilibrante. No hay en dónde colocar esta descarnada cinta que en el comienzo de la pasada década se coló como un experimento demoledor, dándole una nueva vuelta de tuerca al uso del lenguaje coloquial, a las formas de orquestar el discurso, y al diálogo hiperrealista que pocas veces el cine ha conseguido transmitir de una manera tan contundente.

76 89 03 narra el derrotero de tres amigos en tres épocas diferentes y relevantes en la historia reciente Argentina. El punto de partida es 1976, año que Nardini y Bernard eligen para la presentación de Dino, Salvador y Paco, tres preadolescentes atraidos por la sex simbol del momento, Wanda Manera. La descripcion de los personajes se resuelve mediante una breve visión de las características comunes e individuales, teniendo siempre como nexo conector el deseo que Wanda despierta en cada uno de ellos y que de algún modo los condiciona. La construcción de identidades se amplía en la segunda parte. Es 1989 y Argentina atraviesa la peor de todas sus inflaciones. La intencionalidad del estereotipo se hace imprescindible. Los rasgos de los integrantes de este trío tienen clara identificación con lo que en el imaginario colectivo se asocia al winner, al tipo que siempre consigue lo que quiere; aunque en realidad pronto sabremos que sólo se trata de una postura, de una mueca forzada por las circunstancias y potenciada por la complicidad de la amistad que los une.

En esta segunda parte descubrimos los detalles, hurgamos en las miserias, develamos la verdadera cara de estos tres seres que, lejos de parecerse a lo que aparentan, viven inmersos en una perpetua frustración. La vida es aburrida, no hay emociones, las obligaciones y la rutina aplastan sus existencias. Pero Dino cree posible escapar de tal mediocridad y empuja a Paco y a Salvador a marchar tras ese sueño que los arranque de sus grises realidades: Acostarse con Wanda Manera, cueste lo que cueste. Las calles de Buenos Aires se transformarán entonces en la inabarcable escenografía por la que estos antihéroes se moverán a bordo de un impecable Torino con el que patrullarán la noche porteña, cruzándose en el camino con peculiares y noctámbulos individuos que colaborarán con su causa.

El último tercio nos traslada al año 2003. La frustración es la misma, aunque ahora está agrabada por el irremisible paso del tiempo que no ha aportado nada nuevo. La meta continúa siendo Wanda, y para lograr dicho fin cualquier medio quedará justificado.

El desfile de secundarios es una verdadera maravilla. La participación de Claudio Rissi como hombre imprescindible de la noche porteña, es de colección; al igual que los demás oscuros y cínicos seres que aparecerán y desaparecerán como por arte de magia en este viaje alocado en pos de una siempre inasible Wanda. El insulto racista de Salvador al “arbolito” que les roba, también merece una mención especial, ya que pocas veces antes el cine mostró un ataque verbal tan visceral y despiadado.

El blanco y negro podría alejar al relato del registro realista, sin embargo la hiperrealidad de los diálogos equilibra al film. La estilizada puesta estética hace que cada fotograma se trasforme en una ventana inmejorable a través de la que somos testigos de la insatisfacción ajena. Una insatisfacción contada con un sentido del humor extraordinario, brillante, inusual en el cine latinoamericano.

2 comentarios

  • LORENA - 6 marzo, 2012

    ya la quiero ver!!!!!!!

  • Cristian Bernard - 18 marzo, 2012

    Excelente análisis Walter y muchas gracias por tus palabras. Es hermoso saber que la película gusta mas con el paso del tiempo.

COMENTA EL ARTÍCULO

140

ARTÍCULOS RELACIONADOS
NUBE DE TAGS