Mar del Plata 2011: ¡Vivan las Antípodas!
Las antípodas son lugares o personas opuestas en el mundo, y como casi todo lo que somos es solo agua, son muy pocas las que existen. Nos escribe la segunda leyenda de la película, luego de una frase de Lewis Carrol de “Alicia en el País de las Maravillas”. Es lo que se nos muestra, el mundo de las maravillas, la inmensidad del planeta, lo desconocido, lo diferente entre cada lugar, característico, específico, especial y particular. La oposición de lo bello contra lo bello, y nosotros habitándolo. Nosotros apropiándonos, pensándonos dueños del mundo, de los rincones, de la naturaleza magistral, siempre superior, infinita en sí misma, finita para nosotros.
Entre Ríos, Argentina, meticulosa y exactamente opuesta a Shanghái, China. El espacio natural, los cielos de colores, el atardecer, el campo, el mate. Y la ciudad gigante, la intervención urbana, la invasión del humano sobre el humano. Justos opuestos, amanece mientras oscurece. Mientras en el campo comentan sobre cuentos chinos, sobre lo inteligentes que son y los avances tecnológicos que producen y producen. Sobre cómo vivirán. En Shanghái la máquina funciona mientras nadie se pregunta.
Los planos se invierten, entre el cielo y el asfalto, entre el campo y la ciudad, el atardecer y el amanecer. El planeta gira y todo es cíclico.
La Patagonia Chilena y Rusia. Ninguna ciudad. En Rusia, dos mujeres, una grande y una pequeña, dos antípodas. La niña le cuenta a la mujer grande que si tuviera que convertirse en algo no sería en un animal: se convertiría en agua, en movimiento, en pura pureza. En Chile las ovejas, la vocación del pastor, la lana. Todo va funcionando en el mundo, mientras en Shanghái siguen pasando. Mientras en Entre Ríos hablan de motosierras y mujeres. Los planos se vuelven a invertir, a intervenirse unos con otros, a fundirse en un mismo lugar, en el planeta que gira. Y justo, un silencio absoluto, de esos que dicen que en el cine no existen. Después, la música gigante, lo ovación de la naturaleza, del agua, del cielo y de las nubes.
Luego Hawaii, el paraíso estadounidense, un hombre que pierde a su perro. La lava del volcán, los colores, las texturas, el movimiento despacio que se apodera del suelo volcánico, el gris contra el rojo. Las grietas de las rocas son como las de la piel del elefante. Elefantes en Botswana, en Africa. El blanco y el negro. La mujer negra se sienta para el plano mientras el viento le levanta la falda, se la tapa en un segundo, se preocupa. La niña escucha pasos, “de nuevo son los elefantes”, le dice la mujer. Después, un león toma agua y la cámara bajo el agua, primer plano del hocico del león, nunca vi algo igual. Nunca vi el retrato de una naturaleza tan verosímil, tan lejana, tan conmovedora. Mientras en Chile le quitan la lana a las ovejas, mientras en Rusia mujeres cantan, mientras en Argentina siguen tomando mate en paz.
Finalmente España y Nueva Zelanda. Los lugares se mezclan, se confunden de distintos, de habitados, deshabitados, de llenos y vacíos. En Nueva Zelanda una ballena nadando para después aparecer muerta, en la orilla de la playa. Los hombres la observan para luego intervenirla, tratar de sacarla, traer las maquinas, caminar por encima de ella y finalmente cortarla, demasiado pesada para sacarla así de ahí. Demasiado grande para nosotros. En el plano la grúa, la ballena, el hombre partiendo su cola con la motosierra. El montaje danza con la música, con la naturaleza.
El cielo, el mar, los colores del arcoiris, la gente en la ciudad, el campo, los hombres con el mate, las ovejas del pastor, los gorros de lana. Los planos se siguieron invirtiendo, contraponiendo unos con otros, la música compone las imágenes, las llena de más colores y el sonido, puro, de cada rincón termina de pulir la obra de arte, la contemplación de este lugar. El mejor retrato del planeta que habitamos. ¡Que vivan las antípodas!



4 comentarios
Buenísimo!
Notable, muy bien logrado y una idea muy nuestra, latinoamericanos.
Me gusto!
excelente comentario
quien habra sido la genia qe lo escribio.
…seriamente, me sorprendio mucho la idea visual de la pelicula y la dicotomia totalmente contraria entre los lugares qe se muestran.
congratulation(como en el crash)
Muy bien logrado el comentario. Película interesante de contrastes de culturas, pero con una óptica latinoamericanista de fondo.
salud¡¡¡