SANFIC 2011: Mejor No Fumes
Mejor no fumes es una historia sencilla. Verdadera. Es mi ruptura, la tuya y la de toda una generación sin motivaciones. Es el vivir el dolor solo, con una guitarra y buena música. Con litros de alcohol.
Es común encontrarse con una botella de vino frente al computador o a la televisión, completamente solo, leyendo los emails del estúpido(a) que no lo intentó tanto como tú. Esperando, semi borracho, que el celular suene. Nunca suena.
Peralta busca plasmar el momento en que te regocijas en tu dolor. Cuando te sientes, por un segundo, un observador de la humanidad entera, de lo simple de tu amiga, de lo estúpido de tu trabajo y de lo maravilloso de la música. Así vive su quiebre el protagonista de la película, Paulo, igual que tú, caminado por las calles de su ciudad, Valparaíso, viviendo una rutina que no resulta cansadora. Por que más cagado ya no puedes estar. Tu vida pasa frente a tus ojos y no te importa mucho si sigue, o si de un momento a otro te tropiezas con un escalón de cerro porteño y ruedas hasta morir.
La película es un fragmento inconcluso del luto de la ruptura, el comienzo de lo que sentimos como un final y de la soledad opcional que vivimos porque “nadie nos entiende”; sólo ese que se fue. Las llamadas al ex lejano parecen un buen consuelo en tiempos como estos, un ex que casi siempre nos aburre, pero que parece ser lo más cercano a un revolcón o un recordatorio de que tuvimos corazón. Me parece que en ese momento no recordamos “por qué es mi ex”, lo pelotudo, lo arrogante o lo superficial que es. Buscamos deseperadamente no sentirnos tan solos.
Pero no nos estanquemos en la basura. No estoy muy segura si Paulo, este “uno como nosotros”, se abre o no a la desconocida simpática que conoció un día en la calle, esa que se llama Alma. No sé si lo distinta que parece ser a él es parte de ese atractivo que casi siempre ignoramos. Acordemos que muchos de nosotros nos empeñamos en buscar a nuestros clones. Es un trabajo, que a partir de ahora, les dejaré a los genetistas… la ciencia empírica me ha demostrado que resulta ser de lo más catastrófico.
La historia, entonces, no es desconocida para nadie. La hemos vivido y revivido quienes hemos pecado de confiados, ciegos o sencillamente enamorados. Paolo no me enseña mucho, pero me recuerda, vagamente, lo apáticos que somos cuando no fuimos suficiente.



4 comentarios
Fui a ver esta película a Sanfic, y sólo puedo decir que me encantó. Me encantó la actuación, la fotografía, las locaciones, y lo simple de la historia, lo bien que representa a ese grupo de jóvenes (mayoría) que está en el período descontento de la vida y que como bien dice arriba, podrían rodar por Valpo hasta morir y no importaría mucho. Buena película.
excelente el artículo, pero lo cierto es que la película es malísima, me sentí ofendido como espectador. Mejor fumar que entrar a ver esta basura.
El artículo está genial. De seguro la película es buena
cuando la sube a cinepata? yo quiero verla